domingo, 8 de enero de 2012

No me quise ir de Tayrona

Una cosa espectacular cerca de Santa Marta y Taganga es el parque nacional de Tayrona. Algo que según dicen, no te puedes perder.


Así que armamos un grupo desde Taganga y nos vamos a conocer y ver que hay allí y ver si es tan bueno como dicen.


Pero antes hay que ir a comprar comida y agua porque nos han dicho que todo dentro es muy caro.


Una vez en la entrada toca pagar la entrada, tomar una furgoneta por 30min y a caminar 1 hora por dentro del bosque.


Andando vimos muchos animales; monos, hormigas gigantes, etc. Y seguimos andando por el barro, piedras, cruzando riachuelos...


Hasta llegar al camping don Pedro que es el que nos recomendaron unos amigos.


Y después toca recuperar fuerzas, comer y beber agua y asentarse en el camping. El camino no es duro; lo difícil es el calor y la humedad que hay. Yo al final decidí colgar mi hamaca y dormir allí (además salía mucho más barato).


Una vez repuestas las energías nos vamos a pasear por las playas del parque nacional. 


La que más cerca tenemos de nuestro camping es la playa Arrecife. Tiene ese nombre porque está llena de arrecifes de coral. 


Es una playa espectacular y salvaje. Olas grandes, arrecifes, troncos de arboles y un bosque detrás hace pensar que se está en la playa de Jurassic Park o de alguna película.


Es tan salvaje que lo primero que ves cuando llegas es un cartel diciendo que más de 100 personas han muerto en esta playa y que por lo tanto está prohibido bañarse. Y para seguir conociendo nos vamos hacia la derecha de la playa para ver que nos encontramos.


La siguientes playas a la derecha son también del mismo estilo, bravas y prohibido bañarse.

 

Y como se está haciendo tarde y no hay luz y no tenemos linterna nos volvemos al camping a cocinar la cena.

Para poder cocinar hay que recoger troncos de la playa (ya que después de estar todo el día al sol están secos) y así poder encender el hornillo de leña. Un poco complicado y un sistema bien aparatoso para poder cocinar en la oscuridad...pero al final nos pudimos comer los espaguettis.

Lucia nuestra chef
Al día siguiente nos levantamos muy temprano para recorrer las playas hacia la izquierda, son las playas que si te puedes bañar.


Primero toca andar hasta arrecifes otra vez y empezar a andar hacia la izquierda en dirección a la playa piscinas.

 

Después de pasar arrecifes y metiéndonos un poco entre la vegetación llegamos a una mini-playa que para mi tiene mucho encanto. Un lugar perfecto para el primer chapuzón.


Después de las playas de Santa Marta y Taganga...esto es el paraíso. Y no ha echo mas que empezar!

Aquí incluso encontramos un curioso amigo tomando el sol relajadamente en un tronco.


Y ahora toca continuar. Esto no se ha acabado por seguro. Hay que hacer un camino entre la playa y el bosque. Rocas, tierra, arena, mini-playas...


Desde donde podemos observar la playa que acabamos de dar un baño.


Y siguiendo el camino llegamos hasta la playa "piscinas". Es una playa enorme en la que hay bastante gente, familias ya que te permite relajarte, tomar el sol y darte un baño en el agua transparente.


Pero como hay "mucha" gente decidimos seguir para conocer la siguiente playa...que nos deparará el destino?


Llegamos a un punto al final de la playa piscinas y la única forma de seguir es hacer escalada de rocas. Toca subir, bajar, saltar y trepar rocas enormes.


Después de una buena sudada, y unas escaladas bastante duras (pero divertidas) llegamos a una playa que no sale en el mapa. Una playa "sin nombre" y desierta donde aprovechamos a darnos otro bañito y quitarnos el sudor de la escalada.


Aprovechamos esta playa desconocida para descansar, leer y disfrutar de nuestra playa privada.


Sinceramente, esta playa es la mejor ya que estamos totalmente solos. Aquí incluso me despelote a lo lejos para tomar el sol y bañarme.


Pero como vamos a estar pocos días, a las pocas horas seguimos la ruta para descubrir las otras playas.


Y llegamos a la famosa playa "cabo". Todo el mundo viene aquí, el camping es enorme....muy bonita pero muy llena.


Unas playas increíbles en Tayrona. Esto es lo que yo llamo un paraíso y lo que esperaba del Caribe. Una vez acabado el día toca volver a cocinar y descansar para poder salir el próximo día.


Al siguiente día teníamos planeado volver a Taganga...pero no...yo me quedo otro día. No me quiero ir de aquí. Así que nos levantamos pronto y volvemos a ir hacia la playa "el cabo" y seguir hacia adelante. Nos han dicho que la mejor playa es la siguiente cual es la playa nudista.


Llegamos a la playa nudista...arena muy fina, olas muy pequeñas, agua muy limpia. Una playa deliciosa para tomar el sol.

el grupo
Al día siguiente nos quedamos sólo Ian y yo. Los demás se fueron para Canada, UK o Taganga. Así que decidimos volver a la playa nudista.


Ian se queda tirado en la arena y yo me voy a investigar hasta la siguiente playa. Y después de 10min andando entre la maleza llego y me doy cuenta que todo el mundo está desnudo. La playa que pensábamos la nudista no era.


 Al ver a todo el mundo desnudo me dio "vergüenza" ir con el bañador...así que me lo quite. Al principio un poco de vergüenza pero luego te acostumbras y ya está. Lo único raro es que como tiene la fama de ser la más bonita viene gente vestida a pasear. Pero bueno, no pasa nada. 

Tomando el sol conocí a 2 chicas de Colombia y al novio de una de ellas. Nos pusimos a hablar, comer, jugar a las cartas y todo desnudo...que sensación más rara. Pero tiene una ventaja...el nadar es mucho más cómodo. Y aquí está la prueba para recordar mi primera experiencia nudista (foto no apta para menores jajaja).


Y así se acabaron mis horas en Tayrona. La verdad que hasta el último momento estuve pensando en quedarme más días y pasar un fin de año diferente...sin salir de fiesta, tranquilo tomando el sol en unas de las playas más bonitas que he estado.

Durante todo la caminata de vuelta estuve pensando en quedarme. De echo al llegar a Taganga me entró la sensación que me debería haber quedado.

Tayrona, unas playas paradisiacas con una jungla detrás....un paraíso! uno de mis sitios preferidos de sudamerica!

jueves, 5 de enero de 2012

Navidades en la playa

Hablando con mi amiga Vanessa de Colombia me dijo que me acercara a Santa Marta pero que no me quedara allí. Me recomendó que me fuera o al Rodadero o a Taganga. Por lo que decidimos ir a Taganga, un antiguo pueblo de pescadores que se ha vuelto un lugar muy turístico. 


Y aquí, llegó el calor extremo. Aunque estamos en invierno hacen 30ºC por el día y unos 24ºC por la noche....que rico!!! Había estado esperando ir en manga corta y pantalón corto las 24h durante varios meses.

Lo primero que hago es ir a la playa para ver como es mientras se contempla el pueblecito.


Y después de tantos meses esperando por fin llego al caribe colombiano.


La verdad que me esperaba arena blanca...el agua es transparente y bien calentita pero la arena no me la esperaba así en el caribe...pensaba que después de Brasil mientras subías se volvía todo mejor.

Por casualidad fuimos a parar al mismo hostel que nuestros amigos Jan y Marta. Con ellos coincidí en Cali y luego viaje con Jan a Salento...que suerte! Y como es normal, la mejor forma de pasar el calor y reencontrarse con los amigos es salir de fiesta jaja.

el gran Jan
con Marta y Jan

Al siguiente día nos vamos a pasear y comprar algunas cosas por Santa Marta, total, sólo está a pocos minutos de Taganga. Y gracias a dios que hice caso a mi amiga Vanessa. Ella me recomendó muy bien en no quedarme. Es una ciudad que tuvo su momento y pasó...aunque parece que está intentando volver. Y sobre todo porque la playa no es nada bonita. Agua oscura y no huele muy bien, arena blanca y un puerto cerca...no muy agradable la verdad.


Y llegamos al día de navidad. Y con este calor, lo mejor es ir a la playa a pasar las horas tostándonos al sol.


Se hace muy raro estar en estas fechas tomando el sol en la playa con el gorro de papa noel, las luces de navidad, etc. Pero me gusta!! jajaja. Aunque en estas fechas lo que pega es el frío.


FELIZ NAVIDAD!!!!


Y por la noche nos juntamos unos amigos para celebrar la navidad. Aunque en este caso cambiamos la típicas alcachofas, migas, cardo, cordero por un asado en el patio.




Y así transcurre la noche, comiendo un rico asado, pasando calor y preparándonos para la fiesta.


Y después de fiesta a "mirador" donde se puede ver una bonita vista de la ciudad mientras se baila.


Con un poco de retraso en el blog y con pena porque son mis primeras navidades sin estar en casa y como mejor es pasarlas con familia y amigos. Pero bueno, no se puede tener todo en esta vida, así que....FELIZ NAVIDAD!!!

Control de gastos 01/12 - 31/12: 2.002.488 pesos colombianos (837,63€)
Media gasto diciembre -- 27,02€/día

Media gasto viaje --23,68€/día

Se nota que Colombia es más caro.

-344-

martes, 3 de enero de 2012

Rehabilitación en San Gil

Una vez perdidos unos cuantos años, engordado varios kilos y destrozado mi organismo de tanta fiesta toca descansar. Decidimos seguir para el norte en dirección a Santa Marta que es donde igual pasamos las navidades.

Uno de los Michaels (el chef) se une a nosotros unos días para ir a San Gil. Un pueblo pequeño, rodeado de montañas y con posibilidad de hacer deportes extremos al estilo de Baños (Ecuador).


La misión de estos días antes de navidad es descansar, relajarnos, nada de alcohol y fiesta, comer bien y hacer algo de deporte para sudar todo lo que nos bebimos.

Después de una paliza de viaje desde Medellin hasta Bucaramanga (9h) y luego de ahí hasta San Gil (3h) decidimos que no hay mejor manera de rehabilitarnos que estando en un buen hostal. Elegimos uno con buenas instalaciones, internet, bañeras, sauna, piscina, terraza a la plaza principal...suerte que es barato. Y nada más dejar la mochila, a la piscina a relajarnos.


Y luego decidimos ir a conocer el pueblo de Barichala. Un pequeñisimo pueblo del que dicen que es uno de los más bonitos de Colombia que está a sólo 45min de San Gil.

Nada más bajarnos y quitarnos las legañas de la siesta me quedo sorprendido a la similitud con cualquier pueblecito pequeño en el sur de España. Casas pintadas de blanco, adoquines en la calle y pequeñas catedrales.

Militares por todos lados, incluso dentro de la iglesia

Y a pocos metros de la ciudad se puede ver una vista del valle.



Y como estamos en San Gil, vamos a practicar algún tipo de deporte extremo. Después de mirar lo que hay nos decidimos por hacer hidrospeed. Básicamente el hidrospeed es el usar una tabla (más pequeña que la de surf) para bajar un río y sus rápidos. Es como el rafting pero una persona en una tabla pequeña.


Unos videos de internet para que veáis como funciona.



La verdad que fue muy divertido...sobre todo cuando había grandes remolinos, grandes olas o unos rápidos fuertes.