sábado, 20 de julio de 2013

Cachorro

Un día en la oficina mi compañero Willie me dice que una vecina le ha dado un cachorrito recién nacido. Ella no lo quería y si no se lo quitaba lo iba a sacrificar. Así que mi compañero se lo quedó para buscarle familia. El me dijo que no lo quería ya que no tenia tiempo y encima ya tenia uno.

Lo primero en que pensé en Mely. La prima de Yeli va a recibir su casa nueva y entonces seria un buen regalo para ella. Hablo con Yeli y me dice que incluso seria bueno para su madre, un perrito pequeño para que se entretuviera ya que entre semana esta sola. Así tendría una compañía en casa, para sacarlo a pasear, etc.

Le digo a Willie que si quiere no lo quedamos. El problema es que ahora se han encariñado la familia. Willie dice que todos han hecho un complot contra el y que no quieren darlo. Bueno, pues nada.

Un día nos llama Ellien que es el 72 aniversario de boda de sus abuelos...si, si, 72 años casados..ufff. Bueno, el caso es que nos dice que si queremos tenemos espacio en el coche. Genial, hace medio año que no vamos a Puerto Armuelles así que nos apuntamos.

Le digo a Willie que el finde nos vamos, que si quiere aun me puedo quedar el perrito. El viernes que nos vamos me llama y me dice que hay un pasajero para mi. Perfecto. Por lo visto lleva una semana que nadie lo cuida, que no limpian sus meadas ni cagadas...que ya esta cansado.

Voy a la oficina y me encuentro el perrito y es bien bonito. Al acabar de trabajar Amanda va a casa y me trae un poquito de comida, y llevamos a sus dos mega-perros y el cachorrito al parque para que jueguen. Allí se pegan la tarde corriendo, saltando, jugando. Además parece que se ha encaprichado conmigo. No para de seguirme. Lo dejo sin correa, me voy y me sigue caminando a 1m. Vaya a donde vaya me sigue.

Yeli aparece en el parque y le encanta. Pero tenemos que ir a casa a preparar las maletas que a medianoche viajamos.

os presento a la nueva adquisición 

Ahí aprovecha Yeli a quitarle todos las pulgas y garrapatas.


Me gusto tanto que a pocas le digo a Yeli que nos lo quedemos. Pero sinceramente, no podríamos mantenerlo en un cuarto como tenemos, con una casa aun no lo podríamos pensar.


Parece ser que lo mal acostumbraron en casa ya que cuando nos ponemos a cenar solo quiere comer lo nuestro, no su comida que tiene en el plato. 


Por la noche viajamos y cuando llegamos a la casa de sus padres se lo regalamos. Ella esta encantada. Ya le habíamos avisado semanas atrás que existía el perrito pero que al final se lo querían quedar. Así que se lleva una sorpresa.

Vamos a saludar a la abuela y en seguida el se encuentra en su salsa. Corriendo por el gigante jardín.


Y sobre todo haciendo atletismo, los 20 metros lisos en caza de la gallina.


Mientras tanto los demás reposando o algunos pelando cocos para el postre.


Ya que la otra vez que fuimos a Puerto Armuelles era navidad, no tuvimos tiempo para pasear ni conocer Puerto. Por lo que nos vamos a pasear un poco. Puerto es un pueblo grande que siempre han vivido del cultivo del plátano. Así que todo esta bien verde y casas de madera.


Vamos hasta el muelle donde antiguamente se cargaban los barcos llenos de plátanos para la exportación.


Ahora ya medio derruido y prohibido el acceso.


Luego pasamos por un par de bares para tomar algo en la orilla del mar.


Y ya para casa después de visitar varios amig@s de Yeli. Como hemos viajado el viernes noche, estado el sábado, el domingo temprano toca viajar de vuelta. Un fin de semana duro. Así que toca despedirse de los suegros.


Y también despedirse de Canelin.


Un finde express, rápido y muy alegre por ver a mi niña disfrutar de su familia. Gran finde, aunque hayamos acabado "muertos mataos".

1 comentario:

  1. Muchas gracias por acompañarnos eres especial para mi familia te quiero mucho cornago tu muñeca

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